El Programa de Riesgos de Volcanes del USGS monitorea los volcanes en búsqueda de signos que indiquen actividad. Nosotros analizamos e interpretamos los datos recolectados de nuestras redes e instrumentos. Los datos y la comprensión del significado de los datos pasados son cruciales para determinar el momento en que un volcán puede hacer erupción.

Se puede acceder a la mayor parte de los datos desde nuestras oficinas en los observatorios pero las visitas a los volcanes, cuando son posibles, suman información valiosa.

 

Cuando un volcán comienza a mostrar signos inusuales de actividad, nuestros datos de monitoreo ayudan a responder preguntas críticas para evaluar y comunicar a tiempo, la información sobre los riesgos volcánicos. Por ejemplo, antes de la actividad que se presentó en el año 2005 en Monte Santa Helena, nuestro equipo de monitoreo registró un gran incremento en la actividad sísmica. Los científicos pronto examinaron otros datos de monitoreo que incluyen gas, deformación del suelo e imágenes satelitales para evaluar si el magma o algún otro fluido se movía hacia la superficie. En base a la historia del volcán y el análisis de los datos de monitoreo fuimos capaces de determinar qué tipos de materiales podrían moverse hacia la superficie. Las posibles composiciones de magma y fluido nos ayudaron a saber qué tipos de riesgos podrían ocurrir potencialmente. Los posibles tipos de riesgos nos ayudan a determinar el tipo de alerta en tiempo real que se necesita para prevenir la muerte y los daños a la propiedad.

Tipos de técnicas de monitoreo

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