El magma en movimiento y los fluidos volcánicos desencadenan sismos

La actividad sísmica debajo del volcán casi siempre aumenta antes de una erupción debido a que el magma y el gas volcánico primero deben forzar su camino hacia arriba y pasar por fracturas superficiales subterráneas y pasadizos. Cuando el magma y los gases o fluidos volcánicos se mueven, causan que las piedras se rompan o que las grietas vibren. Cuando las piedras se rompen, desencadenan sismos de alta frecuencia. Sin embargo, cuando las grietas vibran desencadenan ya sea sismos de baja frecuencia o una sacudida continua llamada temblor volcánico.

La mayoría de los sismos relacionados a los volcanes tienen una magnitud menor a 2 o 3 grados y ocurren a menos de 10 km por debajo de un volcán. Los sismos tienden a ocurrir en grupos consistentes desde docenas hasta cientos de eventos. Durante dichos periodos de actividad sísmica incrementada, los científicos trabajaban tiempo completo para detectar las variaciones más sutiles y significativas en el tipo y la intensidad de la actividad sísmica y para determinar cuándo ocurrirá una erupción, especialmente cuando un volcán no puede ser observado directamente.


Se requieren redes de sismómetros para monitorear los volcanes

 

 

Un sismómetro es un instrumento que mide las vibraciones del suelo causadas por una variedad de procesos, principalmente los sismos. Para seguir la pista de la cambiante actividad sísmica de un volcán, típicamente debemos instalar entre 4 y 8 sismómetros en un área con alrededor de 20 km de un conducto volcánico, con varios sismómetros ubicados en el volcán mismo. Las redes sísmicas se componen de diversos instrumentos. Tener suficientes instrumentos adecuados para instalar en lugares estratégicos es especialmente importante para detectar sismos de magnitud menor a 1 o 2 grados; a veces, estos pequeños sismos son la única indicación de que un volcán se vuelve más activo. Si el sismómetros se encuentra ubicado a más de 50 km de distancia, estos pequeños sismos pueden pasar inadvertidos.

 

Los avances en sismología volcánica llevan a una mejor alerta de erupción

Los dramáticas avances en tecnología computacional y el incremento en la experiencia científica con respecto a la sismicidad volcánica en el mundo, han mejorado nuestra habilidad de proveer alertas de erupción y a caracterizar erupciones en progreso. Las nuevas tecnologías nos han permitido ubicar los sismos que suceden debajo de un volcán más rápido y con mayor precisión que en el pasado. Podemos determinar en tiempo real el carácter cambiante de la actividad sísmica de un volcán. También podemos mapear mejor las estructuras subsuperficiales como las zonas de fallas y los depósitos de magma. 

 

 

Fuente USGS: http://volcanoes.usgs.gov/activity/methods/seismic/index.php

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